La semana pasada entregábamos en Cazorla los XIV Premios de Andalucía de Medio Ambiente. El significado real de estos premios radica en la promoción de los valores ambientales en nuestro tejido social, reconociendo a las personas, empresas, colectivos y entidades que en su actividad cotidiana se distinguen por la defensa y aplicación de estos valores. Sin esa implicación colectiva, la gestión de la Junta y nuestras políticas nunca serían efectivas.Nos hace falta contar con el concurso de toda la sociedad, desde el firme convencimiento de que la acción aislada de los poderes públicos, por sí sola, no es suficiente y nuestra tarea será siempre incompleta.
Afortunadamente, el sentir de la sociedad andaluza camina en esa dirección y es, hoy por hoy, una sociedad que sigue creciendo en su concienciación e implicación ambiental.
En la presente edición de los premios hemos introducido diversas novedades con el objetivo de adaptarlos a la siempre cambiante realidad ambiental. Entre estas novedades se encuentra el galardón destinado a incentivar las actuaciones de mejora ambiental en el ámbito de nuestros pueblos y ciudades, con el propósito de promover el compromiso y acción de las corporaciones locales en sus respectivas poblaciones. Reconocimiento, en este apartado, que ha recaído en los ayuntamientos de Alhama de Granada y Huelma, de Jaén, por su ejemplar utilización de los recursos naturales de sus respectivos entornos para fomentar la actividad económica sostenible y la generación de empleo.
Otra de las novedades en esta edición ha sido la asignación de un galardón específico para el sector empresarial, para reconocer el esfuerzo que realizan nuestros empresarios y empresarias en la mejora ambiental, yendo más allá incluso de lo legalmente establecido. Es el caso de la empresa cordobesa Setacor, que además se erige como iniciativa modélica en el aprovechamiento sostenible de los recursos que nos ofrece nuestro medio natural.
En el apartado de comunicación ambiental, hemos abierto este año la participación a medios, empresas de comunicación, publicaciones y otras iniciativas, recayendo el galardón en la revista ‘Entorno Natural’, que se ha convertido en los últimos años en un valioso instrumento de difusión y concienciación ambiental en el seno del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Subrayar también el compromiso ambiental y la suma de esfuerzos que representa la asociación algecireña para la Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos (CIRCE), que ha sabido aglutinar la colaboración más diversa para promover el estudio y la conservación del medio marino.
En el fomento de uno de los pilares básicos de nuestro futuro, la educación ambiental, destacar el trabajo desarrollado por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, por su decidido compromiso en potenciar la sosteniblidad en el seno de sus instalaciones y en el impulso del voluntariado ambiental entre la comunidad universitaria.
Por último, resaltar la trayectoria de Francisca Díaz Torres, una empresaria que se ha revelado como paradigma de la cooperación y el compromiso ambiental en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Afortunadamente, el sentir de la sociedad andaluza camina en esa dirección y es, hoy por hoy, una sociedad que sigue creciendo en su concienciación e implicación ambiental.
En la presente edición de los premios hemos introducido diversas novedades con el objetivo de adaptarlos a la siempre cambiante realidad ambiental. Entre estas novedades se encuentra el galardón destinado a incentivar las actuaciones de mejora ambiental en el ámbito de nuestros pueblos y ciudades, con el propósito de promover el compromiso y acción de las corporaciones locales en sus respectivas poblaciones. Reconocimiento, en este apartado, que ha recaído en los ayuntamientos de Alhama de Granada y Huelma, de Jaén, por su ejemplar utilización de los recursos naturales de sus respectivos entornos para fomentar la actividad económica sostenible y la generación de empleo.
Otra de las novedades en esta edición ha sido la asignación de un galardón específico para el sector empresarial, para reconocer el esfuerzo que realizan nuestros empresarios y empresarias en la mejora ambiental, yendo más allá incluso de lo legalmente establecido. Es el caso de la empresa cordobesa Setacor, que además se erige como iniciativa modélica en el aprovechamiento sostenible de los recursos que nos ofrece nuestro medio natural.
En el apartado de comunicación ambiental, hemos abierto este año la participación a medios, empresas de comunicación, publicaciones y otras iniciativas, recayendo el galardón en la revista ‘Entorno Natural’, que se ha convertido en los últimos años en un valioso instrumento de difusión y concienciación ambiental en el seno del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Subrayar también el compromiso ambiental y la suma de esfuerzos que representa la asociación algecireña para la Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos (CIRCE), que ha sabido aglutinar la colaboración más diversa para promover el estudio y la conservación del medio marino.
En el fomento de uno de los pilares básicos de nuestro futuro, la educación ambiental, destacar el trabajo desarrollado por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, por su decidido compromiso en potenciar la sosteniblidad en el seno de sus instalaciones y en el impulso del voluntariado ambiental entre la comunidad universitaria.
Por último, resaltar la trayectoria de Francisca Díaz Torres, una empresaria que se ha revelado como paradigma de la cooperación y el compromiso ambiental en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
A todos los premiados, gracias por ser un ejemplo claro de ese compromiso social que perseguimos con ahínco desde la Consejería de Medio Ambiente para construir un futuro mejor y más sostenible para Andalucía.




